(VIDEO) Roca terrestre de 4.000 millones de años hallada en la Luna: ¿Cómo es posible?

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En enero del 2019, científicos australianos descubrieron alto impactante; un trozo de roca traído a la Tierra desde la Luna por la tripulación del Apolo 14… ¿Cuál es el problema? Que los análisis revelaron que era terrestre.

Existen muchas cosas que no sabemos sobre la Luna, desde su formación, que se cree sucedió por la colisión de un planeta conocido como Theia, con la Tierra, hasta su lado oculto. Es por ello que la aparición de una roca terrestre, traída por la tripulación de las misiones Apolo, generó tanta polémica.

Misteriosa roca terrestre en la Luna

Las rocas se descubrieron por primera vez en la Luna en 1971. Desde entonces, los expertos han identificado especímenes similares en otras zonas de la Luna. Pero de donde provienen es un misterio.

En enero del 2019, científicos australianos hicieron un impactante hallazgo; uno de los trozos rocosos traídos por el Apolo 14, eran originarios de la Tierra.

Los expertos afirmaron en un artículo de la revista Earth and Planetary Science Latters, que la roca podría haber sido parte de los restos que fueron arrojados a la Luna desde la Tierra, después de que un asteroide chocó con el planeta hace miles de millones de años.

Alan Shepard, Stuart Roosa y Edgar Mitchell estuvieron varios días orbitando la Luna. Shepard y Mitchell estuvieron 33 horas en la superficie lunar.

Los astronautas regresaron con 42 kg de rocas. Esta colección proporcionó una gran cantidad de información sobre la composición y evolución de la Luna.

Pero el estudio reciente de algunos de estos elementos indicó que, al menos, una de las rocas lunares era terrestre.

Según el profesor Alexander Nemchin, de la Escuela de Ciencias de la Tierra y Planetarias de la Univesida de Curtin, la composición de una las muestras es extremadamente parecida al granito con grandes cantidades de cuarzo en su interior.

El cuarto es común en la Tierra, pero en la Luna es otra historia. Los científicos examinaron el circón contenido en la roca. Este mineral pertenece a un grupo de neosilictos presentes tanto en la Tierra como en la Luna.

Sin embargo, los expertos identificaron que el circón de las rocas coincide con las formas terrestres, pero no con nada detectado anteriormente en la Luna. Además, desarrollaron un entorno oxidante, algo extremadamente raro en el satélite.

El choque de un asteroide

Nemchin explicó que estas observaciones constituyen una prueba importante de que la roca no se creó en la Luna. Tampoco descartó que se desarrollaran en condiciones idénticas a las que se dan temporalmente en la Luna, pero concluyó que esto es sumamente inverosímil.

En su lugar, propusieron una posibilidad distinta. Su hipótesis es que la roca fue trasferida a la Luna después de su creación, potencialmente como resultad del impacto de un asteroide con la Tierra.

El asteroide habría golpeado al planeta hace miles de millones de años. Así, una lluvia de escombros se liberó y algunos cayeron en la Luna.

Esto explicaría por qué la roca parece tener una composición química compatible con las condiciones planetarias terrestres y no con las lunares. También concuerda con las creencias sobre el tipo de bombardeo que alteró la Tierra hace miles de años.

Otros expertos creen que es posible que asteroides chocaran con la Tierra durante sus primeras fases de desarrollo, provocando alteraciones en su superficie.

Además, la Luna estaba 3 veces más cerca en esa época, por lo que es posible que recibiera impactos de rocas voladoras.

Si esto es correcto, la roca devuelta por el Apolo 14 es una de las rocas terrestres más antiguas jamás descubiertas. El análisis del circón sitúa su edad entre los 4.000 millones de años, haciéndola ligeramente más joven que el cristal de circón encontrado en Australia Occidental, la cual es la roca más antigua jamás encontrada.

Hipótesis sirúlica

Sin embargo, esta es la versión «oficial», la cual no ha tomado ciertos aspectos… como que la roca no llegó a la Luna de forma natural, sino artificial.

La hipótesis silúrica nos sugiere que la humanidad no fue la primera especie en evolucionar en la Tierra, sino que hubo otra hace 100 millones de años.

El físico y coautor de la investigación, Adam Frank, declaró en un artículo en Atlantic que no es frecuente que se publique un artículo ofreciendo una hipótesis que no es apoyada.

En pocas palabras, no creen en la existencia de una antigua civilización. En cambio, su objetivo es averiguar cómo podríamos localizar civilizaciones antiguas en planetas lejanos.

Puede parecer lógico que seamos testigos de una civilización de este tipo. Después de todo, los dinosaurios existieron hace 100 millones de años, y lo sabemos porque hemos encontrados sus restos. Pero ellos vivieron durante más de 150 millones de años.

Esto es importante ya que no se trata de solo de la antigüedad o amplitud de las ruinas de una civilización desconocida. También se trata de cuánto tiempo ha existido. La humanidad se ha expandido por todo el mundo en un período de tiempo corto; unos 100.000 años.

Si otra especie hiciera lo mismo, la posibilidad de encontrar un registro geológico es mucho menor. La investigación de Frank y su coautor, el climatólogo Gavin Schmidt, pretende señalar formas de detectar estas muy longevas civilizaciones.

¿Es posible que la roca haya sido llevada a la Luna por una civilización terrestre de hace 4.000 millones de años?

(Con informción de ufospain.es)

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