(VIDEO) Damien Echols: el joven acusado de satanismo que inspiró a Eddie Munson de Stranger Things

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Esta es la historia de Damien Echols, el ‘satanista’ condenado a muerte en el que se basa el personaje «Eddie Munson» de ‘Stranger Things’.

Damien Echols no era un sujeto como el resto de los jóvenes de 18 años de West Memphis, Arkansas. Vestía de negro, escuchaba heavy metal, leía a Stephen King y sus problemas familiares eran conocidos por todos en su comunidad, desde la oficina de Servicio Social hasta la policía, donde Daniel se había convertido en un visitante frecuente gracias a sus constantes crímenes menores.

Por ello, cuando tres niños fueron encontrados asesinados y mutilados en lo que las autoridades creyeron que era un rito satánico, las sospechas cayeron rápidamente en Echols. Así fue como el joven se convirtió en protagonista de un juicio tendencioso y una condena que, en su camino al paredón de la muerte, inspiró documentales, libros de investigación e incluso a uno de los personajes de la serie más exitosa del momento.

Esta es la historia de Damien Echols, el muchacho acusado de satanismo que enfrentó la pena máxima y sirvió como base a los escritores de ‘Stranger Things’ para crear al desafortunado «Eddie Munson», uno de los nuevos personajes de su cuarta temporada.

¿Quién es Damien Echols?

Nacido el 11 de diciembre de 1974, Michael Wayne Hutchison creció en un hogar marcado por dificultades económicas, numerosas mudanzas y los problemas de sus padres. El divorcio de estos, cuando el muchacho tenía solo 8 años, no hizo gran diferencia.

Sin embargo, las cosas parecieron tranquilizarse al interior de la complicada vida de Wayne a los 13, cuando se mudó junto a su madre a West Memphis, Arkansas, al norte de Estados Unidos. También cambió su nombre a Damien Wayne Echols, adquiriendo el apellido de su padrastro, Jack Echols. Desafortunadamente, la paz no duró mucho.

Encaminándose a la vida adulta, Damien abandonó la escuela, sostuvo relaciones problemáticas con chicas de su comunidad y comenzó a robar comercios locales, lo que le valió una serie de arrestos. Incluso fue internado en una institución mental del estado tras ser diagnosticado con ‘enfermedades serias’ guiadas por ‘delirios de grandeza y persecución, alucinaciones auditivas y visuales, procesos de pensamiento desordenados, falta sustancial de perspicacia y cambios de humor crónicos e incapacitantes’.

Los terribles asesinatos de West Memphis

El 5 de mayo de 1993, tres niños de 8 años fueron reportados como perdidos en West Memphis, Arkansas. Después de un día de búsqueda, las autoridades encontraron los cuerpos de Steve Branch, Michael Moore y Christopher Byers en un canal de drenaje de la ciudad. Según consta en registros oficiales, los menores habían sido asesinados y abandonados en el lugar completamente desnudos y atados de los tobillos y las muñecas con sus propias agujetas.

Los registros forenses señalaron que Byers murió de múltiples heridas. De hecho, su cuerpo presentó graves laceraciones y sus órganos sexuales fueron mutilados en un intento por ‘castrarlo’. La muerte Branch y Moore, por su parte, fue provocada por lesiones y ahogamiento. El análisis médico no encontró evidencias de abuso sexual, lo que hizo que la investigación se volcara por completo bajo la sospecha de que el crimen había sido parte de un rito satánico.

Sin ninguna prueba, la policía culpó rápidamente a Echols, su amigo Jason Baldwin y el joven Jessie Misskelley Jr. Los tres fueron abordados por su presunta participación en un culto que los orillaba a asesinar niños para ofrecerlos a Satán. Los tres negaron las acusaciones en un principio. Desafortunadamente, sus extrañas respuestas en los interrogatorios abrieron la puerta a que fueran arrestados y llevados a juicio.

La gente contra Echols, Misskelley y Baldwin

A principios de 1994, Damien Echols y el resto de los acusados –conocidos mediáticamente como ‘Los Tres de West Memphis‘– fueron llevados ante la Suprema Corte de Arkansas. En un juicio compartido con Baldwin, Damien fue señalado como el autor principal de los asesinatos de Steve, Michael y Christopher.

En documentos presentados ante la corte, las autoridades aseguraron que Damien había abordado datos confidenciales sobre el caso durante uno de sus primeros interrogatorios. También se presentó el testimonio de Vicki Hutcheson, quien aseguró haber escuchado a Echols confesar el asesinato de tres niños durante una reunión de la religión pagana Wicca semanas después del crimen.

Aunque los jóvenes negaron formar parte de un culto satánico y defendieron su inocencia, el jurado deliberó en su contra. El 19 de marzo de 1994, Damien Wayne Echols y Jason Baldwin fueron encontrados culpables de tres cargos de asesinato: Baldwin fue condenado a cadena perpetua, Echols a la pena de muerte.

La caída de un caso ‘mal’ armado

El caso no terminó con la condena de los tres presuntos implicados. Desde que se dictó sentencia a Echols, Baldwin y Misskelley Jr., sus defensas intentaron replantear el juicio señalando los errores que había cometido el Departamento de Policía de Memphis durante la investigación. Por desgracia, las cosas se movieron con lentitud a partir de ese punto.

Durante las décadas siguientes, el caso sufrió varios vuelcos. El primero fue la aparente participación de John Mark Byers, padrastro de una de las víctimas, que cayó en contradicciones sobre su compartimiento con Christopher, la posesión de un cuchillo con sangre de su hijastro –que intentó regalar a uno de los camarógrafos involucrados en un documental de HBO sobre el caso– y las razones que lo llevaron a quitarse todos los dientes, solo unos días después de que una segunda autopsia encontrara marcas de una mordedura en el cráneo de Steve Branch.

Los golpes mortales a la investigación se dieron casi una década después de los brutales asesinatos. En 2003, Vicki Hutcheson se retractó de sus declaraciones y dijo que estas habían sido dictadas ‘palabra por palabra’ por la policía. Cuatro años después, en 2007, ADN encontrado en evidencias desestimó la participación de los tres inculpados. En 2008, se reveló que uno de los jurados del juicio discutió el caso con un abogado que logró convencerlo de la culpabilidad de Echols y Baldwin.

¿Qué pasó con Damien Echols?

La llegada de un nuevo juez de apelaciones permitió que las sentencias de los ‘Tres de West Memphis’ pudieran ser reevaluadas. Con toda la información a su favor, Echols, Baldwin y Misskelley negociaron su libertad. Algunos de los padres de las víctimas incluso los apoyaron en su lucha judicial. El 19 de agosto de 2011, el trío fue liberado de sus penas. Semanas después, el gobernador Mike Beebe les ofreció un perdón absoluto.

Mientras esperaba la inyección letal, Echols conoció a su esposa Lorri Davis. La mujer, que conoció a Echols después de escuchar sobre su caso en el documental ‘Paradise Lost’, jugó un papel importante en su liberación. También en la cárcel, Damien inició una carrera como escritor, publicando su autobiografía –’Almost Home’– solo unos días antes de pasar por el paredón de la muerte.

Ya en libertad, Echols continuó su labor literaria con canciones para Pearl Jam, obras poéticas y los títulos ‘Life After Death’ de 2012; ‘Yours for Eternity’ de 2014; ‘High Magick: A Guide to the Spiritual Practices That Saved My Life on Death Row’ de 2018; y ‘Angels and Archangels: A Magician’s Guide’ de 2020. Además colaboró con el cineasta Peter Jackson y la documentalista Amy J. Berg en la película ‘West of Memphis‘ donde aborda el final de su pena. El entonces afamado actor Johnny Depp mostró su apoyo al proyecto y participó en su promoción.

¿Quién mató a Christopher Byers, Michael Moore y Steve Branch?

Actualmente no hay ninguna persona cumpliendo una pena por el asesinato de los tres niños en West Memphis. Aunque se investigó la posible participación del padrastro de una de las víctimas y se buscó a un hombre que entró a un restaurante local ‘fuera de sí y con la ropa ensangrentada’ la noche del crimen, la policía no buscó otros responsables que no fueran los tres jóvenes que ya tenía en el radar.

En los últimos años, las miradas de muchos se han postrado sobre Terry Hobbs, el segundo esposo de la madre de Steve Branch. El ADN de Hobbs, una de las últimas personas que vio a los tres niños con vida, fue encontrado en una de las agujetas con las que se ataron los cuerpos de las víctimas. El Departamento de Justicia de Memphis, convencido de la culpabilidad de sus tres acusados, no introdujo esta evidencia al registro. En 2013, dos hombres afirmaron que tenían información que vinculaba a Hobbs con el crimen, pero que también fueron ignorados por las autoridades en su momento.

Más de treinta años después, el crimen que conmocionó a la nación sigue sin resolverse. Quizá con la popularización del caso a propósito del éxito de ‘Stranger Things‘ motive a su resolución. Es posible que la suerte de «Eddie Munson» provoque una investigación más afortunada que la que llevó al encarcelamiento de tres jóvenes inocentes.

(Con información de Muy Interesante)

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