(VIDEO) Científicos hallan el “Combustible Estelar”: Bob Lazar tenía razón

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Un grupo de expertos suecos confirmaron la existencia del elemento 115 o el «combustible estelar». Aunque en 1989, alguien ya lo mencionó e, incluso, lo relacionó con tecnología alienígena.

Existe una posibilidad que las civilizaciones extraterrestres controlen elementos químicos que, para los humanos, son imposibles. Según expertos, de ahí nace el «combustible estelar».

Combustible estelar descubierto

En verano del 2013, científicos de la Universidad de Lund, Suecia bombardearon con iones de Calcio una fina película de Americio. Esto dio como resultado la aparición de 4 átomos de Ununpentio, que desaparecieron 100 milisegundos después por emisión de partículas alfa.

¿Por qué es importante este experimento? Todos los elementos de la tabla periódica, más allá del Uranio, tienen una existencia efímera. Estos elementos superpesados, conocidos como «elementos transuránicos» son radiactivos y tienen una vida media mucho más corta que la edad de la Tierra. Esto hace que ya no se encuentren en el Sistema Solar.

El elemento 115, como fue identificado el combustible estelar, fue el que posiblemente usaron las naves extraterrestres que han aparecido en la Tierra.

Bob Lazar ya había explicado esto en 1989 durante una entrevista en Las Vegas TV, aunque muy pocos tomaron en cuenta las sorprendentes declaraciones del teórico.

Lazar afirmó que había estado trabajando en una base supersecreta para el gobierno estadounidense llamada S-4, situada en el Área 51.

Ahí analizó unas naves de origen alienígena, capturadas por militares. Su misión como físico, era investigar el sistema de propulsión de aquellos artefactos para intentar reproducirlos, en la medida de lo posible.

Sin embargo, no fue posible comprender en su totalidad, mucho menos aplicar a la tecnología terrestre. Lo que sí se logró fue determinar que el secreto del funcionamiento de las naves residía en ese combustible estelar que no está en nuestro mundo.

Características del combustible estelar

El elemento es mucho más pesado que el plomo y de aspecto anaranjado. El elemento 115 tenía extraordinarias propiedades que lo convierten en una fuente de energía única y en la llave para generar gravedad artificial.

Lazar no pudo documentar nada, como tampoco pudo demostrar que realmente trabajó para el gobierno o que fuera un físico egresado de alguna institución prestigiosa.

Aun así, la información que dio sobre el elemento 115 resultaban, cuanto menos, sugerentes. Ahora, con el paso del tiempo, se ha demostrado que siempre dijo la verdad.

El testimonio de Lazar siempre fue tomado como una teoría de la conspiración. Aseguró llegar al Área 51 gracias al doctor Edward Teller, así como estudiar varias naves extraterrestres que estaban en poder del gobierno. También explicó que su propósito era la «ingeniería inversa»; replicar la tecnología extraterrestre para desarrollar la terrestre.

A pesar de que no proporcionó datos técnicos, aseguró que sí pudo comprobar que la fuente de energía de aquellas naves era el elemento superpesado 115.

Este elemento escaso en el Sistema Solar, podría encontrarse en otras zonas del Universo como un subproducto e Supernovas.

Según Lazar, en el interior de la nave, el elemento 115 era sometido a un bombardeo de neutrones que producía su transmutación en el elemento 116, mucho más estable. Éste iniciaba de inmediato una reacción que provocaba dos efectos sorprendentes.

Viajar por todo el Universo

El primero emitía partículas de antimateria que, al entrar en contacto con otras materias, se desintegraba y producían una enorme cantidad de energía. Esta era aprovechada por un generador enormemente eficiente.

El segundo efecto creaba una onda que llamó «gravedad B». Un fuerte campo gravitatorio que, a través de 3 dispositivos ubicados en la base de las naves, podía ser dirigido a voluntad para desplazarse por el espacio.

De esta manera, la fuerza de gravedad permitía que las naves se moviesen de una forma menos convencional, pero también hacía posible retorcer el espacio de forma que el aparato pudiera trasladarse casi instantáneamente de un punto del Universo a otro.

La fórmula permitía que ambos lugares se «plegaran» en el espacio. Lazar, incluso, afirmó que el gobierno de Estados Unidos consiguió 200 kilos de éste material de mano de alienígenas.

En el Centro de Investigación Nuclear de Dubna, en Rusia, donde sea sintetizado el ununpentium, varios equipos internacionales llevan años tratando de obtener nuevos elementos químicos. Ahí se descubrió también el elemento 114 y, años después, encontró indicios del elemento 115. Aunque estos avances quedaron «por confirmación».

Es posible que el «combustible estelar» haya sido descubierto, pero ¿Podríamos implementarlo en nuestra tecnología? ¿Será la forma de viajar a otros lugares del Universo?

(Con información de ufospain.es)

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