¡Olvídate de mí! Cuando la ciencia ofrece la posibilidad de borrar recuerdos

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La eliminación selectiva de algunos recuerdos podría ser gran ayuda en el tratamiento de problemas psicológicos originados por experiencias traumáticas. ¿Realidad o ciencia ficción?

Quizá uno de los mayores problemas que tuvo esta película fue la elección de Jim Carrey como protagonista; Carrey llevaba ya años intentando escapar de los papeles cómicos que le hicieron famoso, logrando interpretaciones muy estimables en, por ejemplo, The Majestic (2001) y, sin duda, en El show de Truman (1998), una obra maestra que muy bien podría incluirse en el género de la ciencia ficción. Pero su imagen seguía demasiado ligada a la comedia; de modo que, cuando apareció esta cinta inclasificable, en algunos países, España incluida, se decidió venderla como tal, en vez de como lo que es: una obra que necesita de una visión atenta para captar todos sus matices, una trama compleja sustentada en un reparto que se entrega al ciento por ciento, una historia de amor conmovedora como pocas; y, sí, también una película de ciencia ficción.

Claro que una ciencia ficción de la que son responsables dos tipos tan raros como Michael Gondry, director, y Charlie Kaufman, guionista, se va a mover por cualquier camino menos por el que nos podemos esperar. Todo comienza cuando Joel Barish y Clementine Kruczynski se conocen en un tren, y sienten una atracción mutua que no pueden explicar. Lo que no saben es que antes fueron pareja y que, tras una fuerte pelea, Clementine recurrió al procedimiento creado por la empresa Lacuna para borrar de su mente todos los recuerdos de Joel; y que él, enfurecido cuando se enteró, decidió hacer lo mismo. Sin embargo, en el caso de Joel las cosas no han salido tan bien, ya que, mientras es sometido al proceso de borrado, se da cuenta de que no quiere renunciar a sus recuerdos de Clementine. Pero aquel ya ha comenzado y Joel tiene que luchar dentro de su propia mente contra los esfuerzos de los técnicos para erradicar a Clementine.

La película se desarrolla en distintos escenarios, pero muy especialmente en uno en concreto: el cerebro de Joel. De ahí que su estructura sea cualquier cosa menos lineal –los títulos de crédito, por ejemplo, aparecen a los dieciocho minutos del comienzo– y que revivamos su relación con Clementine en orden inverso. Joel la acaba llevando a los rincones de su memoria que nunca compartió con ella, para esconderla allí de los técnicos de Lacuna. Al mismo tiempo, surgen tramas secundarias pero importantes –nada está dejado al azar en este aparente desorden–, centradas en las acciones de estos técnicos: uno de ellos, Patrick, se enamora de Clementine y utiliza los recuerdos de Joel para intentar conquistarla; los otros dos, Mary y Stan, causan un accidente en la mente de Joel mientras celebran una fiesta durante el proceso de borrado. Estos incidentes tendrán un efecto crítico en la relación entre Joel y Clementine, devolviendo toda su historia a la casilla de salida… O quizá no.

Borrado selectivo de recuerdos

A medida que las investigaciones sobre el cerebro avanzan, ¿podrían llegar a ser capaces de causar una erradicación selectiva de la memoria? Hay teorías que indican que, de ser esto posible alguna vez, resultaría de gran ayuda en el tratamiento de problemas psicológicos originados por experiencias traumáticas. Pero su uso inconsciente podría llevar a situaciones como la que plantea la película, donde se recurre a la tecnología para renunciar al enfrentamiento con los propios fracasos y optar por la solución, más fácil y cómoda, del borrado. Podría decirse que la conclusión de la película es su parte más convencional, ya que parece apostar por que el amor siempre conseguirá imponerse. Pero, incluso cuando no lo consigue, hay mejores maneras de tratar con los desengaños. El “eterno resplandor de una mente inmaculada” –que es el título original de la película, tomado de un poema del inglés Alexander Pope– es la imagen de un espejismo, como es la idea de una relación sentimental perfecta.

(Con información de Muy Interesante)

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