La Gran Nube de Magallanes se tragó una galaxia enana en el pasado

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En el pasado, la Gran Nube de Magallanes, un satélite de nuestra galaxia, probablemente se tragó una galaxia enana. Los científicos descubrieron que las propiedades del pequeño cúmulo difieren de las propiedades de otros cúmulos similares dentro de la Gran Nube de Magallanes. El artículo fue publicado en la revista Nature Astronomy.

La Gran Nube de Magallanes es la galaxia satélite más grande de la Vía Láctea, con una masa estelar total de 3×109 masas solares. Se espera que un objeto tan masivo tenga su propio sistema de satélites, cuyo número, de acuerdo con los modelos de formación de galaxias en la teoría ΛCDM, puede variar de 4 a 40.

Los científicos saben que la Gran Nube de Magallanes está gravitacionalmente unida a la Pequeña Nube de Magallanes y extrae estrellas de ella. Las simulaciones muestran que unas 4 a 6 galaxias ultrapequeñas conocidas son satélites actuales de la Gran Nube de Magallanes. Sin embargo, no se sabe nada sobre los satélites que quizá ya hayan sido destruidos y absorbidos por ella en el pasado.

La investigación

Ahora, un grupo de astrónomos dirigido por Alessio Mucciarelli de la Universidad de Bolonia decidió intentar rastrear los satélites destruidos. Ellos analizaron la composición química de las gigantes rojas en once viejos cúmulos de estrellas globulares en la Gran Nube de Magallanes.

Las observaciones espectroscópicas de los cúmulos se realizaron utilizando telescopios magallánicos y el complejo VLT (Very Large Telescope). Los científicos tomaron estrellas de 15 cúmulos globulares de la Vía Láctea como muestra de control.

Entre los cúmulos de la Gran Nube de Magallanes, se destaca NGC 2005, caracterizado por una baja metalicidad y una masa relativamente grande. Demuestra agotamiento en muchos elementos como Silicio, Calcio, Titanio, entre otros, los cuales se producen por nucleosíntesis estelar.

La comparación de NGC 2005 con otros cúmulos muestra que pudo no haberse formado en el mismo entorno que ellos. De ser el caso, se formó en un sistema que fue más lento para transformar su gas en estrellas.

Por lo tanto, la galaxia progenitora habría sido tan masiva como las galaxias satélites esferoidales enanas de la Vía Láctea. Además, la fusión en sí se produjo en el tiempo suficiente para que la Gran Nube de Magallanes se tragara por completo el satélite.

Caso único

“NGC 2005 es el testigo sobreviviente del antiguo evento de fusión que condujo a la disolución de su galaxia madre en la Gran Nube de Magallanes”, dijeron los investigadores. “El único caso conocido hasta ahora identificado por sus huellas químicas en el reino de las galaxias enanas”, añadieron.

Los hallazgos apoyan las predicciones sobre la naturaleza auto-similar del proceso de formación de galaxias por la cosmología estándar en nuestro satélite más cercano. De igual forma, abren una nueva forma de investigar la historia sobre cómo se forman las galaxias más allá de la Vía Láctea, usando el etiquetado químico de sus sistemas de cúmulos globulares.

(Con información de robotitus.com)

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