Ciudad subterránea bajo las Pirámides de Giza: ¿Eliminada de la historia?

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Las últimas investigaciones de arqueólogos han llevado al posible hallazgo de una ciudad subterránea perdida bajo las Pirámides de Giza

¿Existe una ciudad subterránea bajo las pirámides? La meseta de Giza continúa dándonos sorpresas, aún en la actualidad.

La misma se encuentra repleta de pasadizos secretos de hace miles de años. Sin embargo, las autoridades egipcias no permiten investigar más allá de lo permitido.

Pero las investigaciones hechas por arqueólogos independientes que no se rigen únicamente por la corriente principal, ha descubierto que la historia no es exactamente como la conocemos.

Se han descubiertos indicios que bajo la superficie de la meseta piramidal de Egipto existe una red de túneles y cámaras subterráneas.

Los indicios de una ciudad subterránea los podemos encontrar en el distrito de Fayum Oasis, a unos kilómetros de Memphis.

Alrededor de esta región estaba el lago Moeris. Este lago es mencionado por Herodoto, pues en sus orillas estaba el «enigmático Laberinto» descrito por el historiador.

Se cree que sus dimensiones son impresionantes y podría albergar hasta 1.500 habitaciones que el griego no pudo inspeccionar.

Los guardianes del Laberinto explicaron que su creación se debió para resguardar innumerables pergaminos y textos antiguos.

No es casualidad que bajo la superficie de la meseta de Giza exista un entramado de túneles y pasadizos subterráneos mapeados desde 1978.

Su descubridor, que fue el arqueólogo Jim Hurtak, utilizó en su momento un radar de penetración terrestre.

Un laberinto bajo la superficie

Hurtak pudo acceder a las cámaras más grandes, las cuales superaban en dimensiones a las catedrales construidas por el hombre moderno.

Además, mencionó la existencia de una metrópolis completa que, según sus cálculos, debería tener 15.000 años, dando entender que existe una ciudad subterránea en la región.

Herodoto no es el único historiador antiguo en mencionar estos misteriosos pasajes. El filósofo neoplatónico sirio, Jámblico de Apamea también habló sobre una entrada subterránea a través de la Esfinge.

Se cree que la misma está actualmente obstruida por la arena, pero aún se puede vislumbrar en las patas delanteras de la estatua.

En la antigüedad estuvo sellada por una puerta de bronce por la cual solo podían acceder «Los Magos». Además, existía una especie de miedo religioso que la protegía de intrusos.

Crator, filósofo griego de finales del siglo IV y comienzos del siglo III a. C., también mencionó una serie de pilares subterráneos en Egipto.

Más interesante aún, los antiguos sellos sumerios de cilindros, se encuentran registros Anunnaki y su morada, la cual se describe como:

«Un lugar subterráneo…, su entrada escondida por la arena y por lo que llaman Huwana… sus dientes como los dientes de un dragón, y su cara… la cara de un león».

El historiador romano Plinio, del Siglo I a. C., también documentó que debajo de la Esfinge de Giza hay una «tumba de un gobernante llamado Harmakhis, donde se esconde un gran tesoro».

De hecho, se ha descubierto que el monumento, en un punto de la historia antigua, fue llamado «La Gran Esfinge de Harmakhis»

Otro historiador romano, Ammianus Marcellinus, también escribió sobre pasadizos secretos subterráneos que conducían al interior de la Gran Pirámide de Giza.

El escritor árabe Alterlemsani, también habla de una extensa cámara subterránea entre la Gran Pirámide y el Río Nilo.

Otro escritor antiguo conocido como Masoudi, afirmó que las galerías subterráneas bajo la Gran Pirámide de Giza eran «estatuas guardianas» que su descripción se asemeja más a robots.

Existen muchos más registros, artículos y documentos, tanto antiguos como contemporáneos que respaldan la existencia de una ciudad subterránea bajo la superficie de Giza.

Esto ha provocado que muchos expertos se cuestionen cuanto conocemos realmente sobre el Antiguo Egipto.

(Con información de Planeta Magnífico)

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