(VIDEO) Napoleón durmió en la Gran Pirámide y lo que vio, «cambió el mundo»

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La Gran Pirámide de Giza es una de las mayores obras arquitectónica de la historia, por ello no es de extrañar que Napoleón Bonaparte haya decidido visitarla en algún momento.. ¿Qué sucedió y por qué este encuentro cambió la historia?

Un análisis científico confirmó que Napoleón Bonaparte estuvo hasta 7 horas dentro del colosal monumento. Ahí, pudo ver el misterio que reside dentro de la Gran Pirámide.

La estadía de Napoleón Bonaparte en la Gran Pirámide de Giza

Para liberar Egipto de los turcos, Napoleón Bonaparte, después de vencer en Italia, llegó al país en 1798 con más de 30.000 soldados franceses. Su objetivo era avanzar hacia Siria.

Sin embargo, el general francés tenía otro objetivo en mente y por ello se llevó a un grupo de investigadores de diferentes disciplinas. Su objetivo estudiar a detalle las pirámides y dioses de los antiguos egipcios.

Entre los expertos estaban los matemáticos Gaspard Monge, fundador de la Escuela Politécnica, el físico Étienne-Louis Malus y el químico Claude Louis Berthollet, inventor de la lejía.

Cuando uno de los soldados cavaba una trinchera cerca la fortaleza medieval de Rachid, encontró la famosa Piedra Rosetta. Esta sirvió para descifrar los jeroglíficos egipcios.

Sin embargo, el viaje también le sirvió a Napoleón a modo de búsqueda espiritual, ya que Egipto era una tierra que había perturbado la imaginación de grandes personajes de la historia.

El 14 de abril de 1799, Bonaparte descansó una noche en Nazaret, después de enfrentarse al ejército turco. En agosto de ese mismo año, regresó a El Cairo, haciendo lo mismo dentro de la Gran Pirámide de Giza.

Fue acompañado por su séquito y un religioso musulmán hasta la Cámara del Rey, la cual estaba rodeada de pasadizos de apenas metro y medio, solo con la iluminación de las antorchas.

La Cámara del Rey

Esta sala rectangular de 10 metros de largo y 5 metros de ancho, conformada por losas de granito, paredes y techos lisos. No tiene decoración y, únicamente contiene un sarcófago vacío de granito, sin inscripciones, el cual fue colocado durante la construcción de la pirámide.

Napoleón Bonaparte estuvo rodeado por 7 horas de murciélagos, ratas, escorpiones y más. Sin embargo, al día siguiente emergió de la pirámide con un semblante pálido y asustado, que unas simples alimañas no podrían haber causado.

Cuando sus hombres le preguntaron qué había sucedido, el general respondió con un escueto: «Aunque se los contara, no me iban a creer».

¿Qué vio o que sintió realmente Napoleón Bonaparte durante esas 7 horas? Realmente no se sabe. El corso no volvió a hablar sobre el tema ni explicó que fue lo que le sucedió.

Sin embargo, algunos expertos creen que sufrió de una experiencia mística inducida a la soledad debido a la oscuridad, las altas temperaturas y los extraños ruidos distorsionados pro el eco.

Otros teóricos creen que pudo descubrir la «momia extraterrestre» o algo relacionado con la misteriosa tecnología alienígena que se esconde en su arquitectura. Lo cierto es que este misterio continúa presente, siendo debatido hasta la actualidad.

(Con información de ufospain.es)

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