Poppy, la perrita que estaba tan hambrienta que ‘se comió su propia cola’

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Una perrita de nombre Poppy, de dos años, fue rescatada de su dueña, Kyla Martin, en Bycars Road, Burslem, y llevada a Alsager Animals in Need de RSPCA para recibir tratamiento de emergencia.

La organización benéfica con sede en Cheshire, Reino Unido inicialmente temía que no sobreviviera a la noche, pero ahora la ha dado en adopción.

En cuanto a la dueña de la mascota, cuyo “cuidado insuficiente” llevaron a que Poppy quedara demacrada y cubierta de lesiones, se le prohibió tener mascotas durante tres años, luego de un enjuiciamiento por parte de la RSPCA.

También recibió una orden comunitaria de 12 meses cuando compareció ante los magistrados en el Centro de Justicia de North Staffordshire el jueves 7 de julio, en una audiencia del mes pasado se había declarado culpable de un cargo de causar sufrimiento innecesario a Poppy.

El tribunal escuchó cómo la mujer había llevado a Poppy, a un veterinario el 12 de enero y le dijo que había perdido una cantidad significativa de peso en un período de una a dos semanas, además de mencionar que habían aparecido múltiples lesiones en la piel al mismo tiempo, mientras que el gran absceso en la espalda de Poppy se había desarrollado durante dos días.

Martin dijo que Poppy mostraba signos de desorientación y tambaleo, pero le dijo al veterinario que su perro estaba suficientemente bien alimentado con alimentos que incluían leche y carne, por lo que el especialista recomendó que se le hiciera análisis de sangre a Poppy para descartar cualquier razón médica significativa que estuviera causando su condición.

Sin embargo Kyla dijo que no podía pagarlo y que preferiría que su perro durmiera y firmó con Poppy, luego se puso en contacto con la RSPCA y al ser entrevistada por la inspectora de la organización, Natalie Perehovsky, le dijo que la falta de recursos era la razón principal por la que no había buscado ayuda veterinaria antes.

Un segundo veterinario que examinó a Poppy el 13 de enero y mencionó los cambios más significativos y dramáticos afectaron la piel de Poppy.

Debido a la poca masa muscular, la piel sobre todos sus elementos óseos, principalmente la pelvis, estaba lacerada y le faltaba la punta de la cola, no está claro si la lesión en la cola se debió a un trauma o fue autoinfligida debido al hambre extrema y las vértebras coccígeas (el hueso dentro de la cola) quedaron expuestas.

“La anormalidad más obvia fue un gran absceso en la espalda de Poppy, sobre su columna torácica. Este tenía unos 5 cm de diámetro, estaba lleno de líquido e incómodo al tocarlo. La piel en el área del absceso estaba necrótica.

“No tengo ninguna duda de que Poppy experimentó un sufrimiento innecesario, como consecuencia de la negligencia y el cuidado insuficiente de su dueño. El sufrimiento en este caso podría evitarse fácilmente proporcionando una nutrición adecuada y atención veterinaria. Poppy experimentó hambre, falta de protección contra el peligro, ya que estuvo expuesta a otros perros que la lastimaron, y falta de atención veterinaria. No había ningún problema de salud subyacente que pudiera resultar en estos cambios”.

La inspectora Perehovsky mencionó que gracias a la atención que ha recibido, Poppy tiene una mejora increíble.

“Es maravilloso ver la gran mejora en Poppy, gracias a la maravillosa atención que ha recibido del equipo de Alsager Animals in Need, y espero que alguien se presente para ofrecerle a Poppy un nuevo hogar maravilloso”, afirmó.

Así luce actualmente Poppy. Foto: RSPCA

Hilary Baxter, coordinadora de bienestar animal en la organización benéfica, dijo que ahora la perrita “está buscando un nuevo hogar como la única mascota de la casa, preferiblemente con dueños que tengan experiencia en la raza y que la sigan ayudando a ganar seguridad y confianza”.

(Con información de Debate)

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