El terrible ataque caníbal que dejó ciega a su víctima al comer parte de su cara y conmocionó al mundo

 191 Total vistas,  3 Vistas hoy

Estados Unidos.- En 2012 un inusual caso de canibalismo conmocionó a la Policía, personal médico y medios de comunicación, cuando un hombre se comió parte de la cara de otra persona.

En aquel entonces, Larry Vega, paseaba en su bicicleta por el puente McArthur, que une a Miami con South Beach, cuando encontró en una de las salidas con un hombre desnudo encima de otro, semidesnudo, arrancando y comiendo pedazos de piel y carne, aún aterrorizado dio aviso a las autoridades.

Luego, mediante gritos y amenazas intentó hacer que el caníbal se detuviera, pero todo fue inutil, minutos después llegaron las autoridades, y el agente advirtió en repetidas ocasiones al atacante para que parara, pero todo fue en vano.

De acuerdo con los policías, el caníbal fue identificado como Rudy Eugene, de 31 años, quien alcanzó a comerse las orejas, nariz, un globo ocular y la parte de la frente de la víctima, a quien se identificó como Ronald Poppo, de 65 años, quien entonces estaba sin hogar.

Fue necesario que policías dispararan en cinco ocasiones, para que Rudy dejara de devorar el rostro de Ronald, en un ataque que según lo que recopiló una cámara de seguridad, duró 18 minutos.

Tras los impactos de vale Eugene murió en la escena y Poppo fue trasladado en estado crítico al Hospital Jackson Memorial, desde donde anunciaron que perdió casi el 75 % de su rostro debido a los ataques.

Al principio de las investigaciones, la policía descubrió que ambas personas tenían delitos menores y no se conocían, sin embargo mientras avanzaba la investigación, se reveló que Eugene había conocido a Poppo mientras trabajaba para la comunidad sin hogar de Miami.

Pese a que Ronald logró sobrevivir al ataque y con ayuda de una recaudación de fondos se pudo juntar para una reconstrucción de rostro, muchos de los daños causados en su cara fueron de una magnitud irreparable.

Según contó Poppo a las autoridades, Rudy se acercó a él amistosamente al principio, pero de un momento a otro empezó a acusarlo de haberle robado su biblia y después lo golpeó, para luego empezar a devorar su rostro.

Tanto las autoridades policiales como médicos, llegaron a la conclusión de que por la “brutal naturaleza de sus actos”, probablemente Eugene no estuviera en “pleno uso de sus facultades debido al consumo de alguna droga”.

De acuerdo con BBC, los médicos del hospital al que fue llevada la víctima, mencionaron que el atacante pudo haber consumido lo que ellos llaman “sales de baño” para hacer referencia a la mezcla de sustancias tóxicas como cocaína y éxtasis.

El doctor Paul Adams, comentó al portal que “es muy difícil controlar a alguien que ha estado tomando este tipo de sustancia. Están tan agitados, paranoicos y experimentan un comportamiento tan psicótico que resulta imposible comunicarse con ellos”.

Señaló que además la mezcla hace que se pierda la percepción del dolor, por lo que explicaría todos los disparos que se le tuvieron que dar para que soltara a la víctima.

(Con información de Debate)

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *